Por Dr Juan Enrique Romero
Entre la variedad de células que tiene la retina de un perro, en la membrana sensible del ojo, lo que sería como el rollo de la vieja cámara de fotos, están los bastones retinianos que son los receptores que posibilitan la visión con muy baja iluminación.
Los perros tienen muchos más bastones que nosotros, lo que facilita su visión nocturna. Pero, además, en el fondo del globo ocular tienen una membrana que actúa a manera de espejo concentrando los rayos luminosos, aumentando la propia efectividad de los receptores.
A esta membrana se la llama tapetum lucidum, y es la que hace que cuando sacamos fotos de frente a nuestros perros en la oscuridad le brillen los ojos. Por la mayor cantidad de bastones y por el tapetum los perros distinguen y ven en la oscuridad hasta cinco veces más que nosotros.
Los perros poseen además una enorme habilidad en la percepción de movimiento. Muchos investigadores sostienen que los perros identifican a las personas por su forma de caminar antes por cómo son o cómo están vestidos.
Como tienen más bastones también pueden detectar mejor el movimiento y capturan y procesan las imágenes a la manera de las cámaras modernas de mayor definición. Esto les permite transformar esa imagen en “cámara lenta”.
Es como si vieran o transformaran la realidad en “slow motion” y eso los hace ser mucho más efectivos a la hora de “cazar” objetos en movimiento como lo que ocurre en el deporte disc dog, donde capturan discos en el aire.
Una película o video normal no es otra cosa que una secuencia de muchas fotos por segundo que pasadas una atrás de la otra en determinada velocidad nos dan la ilusión del movimiento. El ojo humano no puede percibir las diferentes fotos pasadas rápidamente.
Los perros necesitan un número de imágenes mayor por segundo para percibirlas como una secuencia. Si proyectamos una película en forma normal, sus ojos que son más rápidos que los nuestros y verán flashes entre cada foto.
Con los televisores Full HD o Smart TV, que tienen una frecuencia mucho mayor de imágenes por segundo y una mayor definición de líneas, es muy probable que nuestros perros de hoy también vean una secuencia continua como nosotros.
Los perros no ven muy lejos, se podría decir que su agudeza visual, su capacidad para ver a la distancia, es cuatro veces menor que la del hombre. Lo que el perro recién ve a 25 metros nosotros lo percibiríamos a 100 metros con igual precisión.
Por otra parte, los perros tienen mucha dificultad para ver los objetos cercanos. Su distancia focal mínima es de 30 centímetros o sea que les cuesta enfocar algo que se encuentre a menor distancia. Podríamos decir que en rigor son miopes.
Pero como la visión del perro está mejor preparada para ver en movimiento si el objeto lejano se mueve es mejor captado por el perro. O sea que si estamos lejos pero quietos lo más probable es que no nos vean pero si nos movemos aumenta la percepción y nos comienzan a distinguir.
Los galgos son un ejemplo de selección especial en este sentido y son por cierto son la estirpe de mayor agudeza visual dentro del espectro canino. Pueden cazar a la carrera en zig zag prescindiendo del olfato para ello.
Pero no todas son pálidas en cuanto a la vista del perro por que la gran ventaja que algunas razas tienen es el campo visual. En muchos perros, el campo visual es de unos 250º, mayor a los casi 180º que disfrutamos los humanos.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.